Cómo cambiar de hosting sin perder la web ni el correo
Te suben el precio al renovar, la web va lenta o llevas una semana esperando a que te conteste el soporte. Quieres cambiarte, y lo que da miedo no es la web, es el correo. Se puede hacer sin cortes si sigues un orden: copiar sin tocar lo que tienes, probarlo todo en el hosting nuevo antes de que nadie lo vea, cambiar las DNS al final y pasar el correo en dos veces, una antes del cambio y otra después.
Te contamos cómo lo hacemos nosotros y qué suele fallar, que casi nunca es la web.
Qué se muda en un cambio de hosting
La web es lo que todo el mundo tiene en la cabeza, pero en la mayoría de empresas el hosting guarda bastante más:
- Los ficheros de la web y su base de datos.
- Los buzones de correo con todo lo que tienen dentro, carpetas y enviados incluidos.
- La zona DNS del dominio, con los registros del correo (MX, SPF, DKIM y DMARC) y los de servicios externos, como Microsoft 365, Google Workspace o las verificaciones de Google.
- Los certificados SSL de la web y de los subdominios.
- Las tareas programadas, las cuentas de FTP y las redirecciones.
El dominio no hace falta moverlo. Para cambiar de hosting basta con cambiar hacia dónde apuntan sus DNS, y el traslado del dominio se puede hacer después, sin prisa, o no hacerlo nunca.
Lo que se suele olvidar
Copiar ficheros es la parte fácil. Lo que da problemas es lo que no se ve.
Los formularios de la web que envían el correo con la configuración del hosting viejo dejan de enviar el día que ese hosting se da de baja, y nadie se entera hasta que un cliente pregunta por qué no le contestasteis. Los registros DNS menos visibles, como el DKIM o las verificaciones de servicios, se pierden si se copia la zona a mano. Y si el dominio tiene DNSSEC activado, cambiar los servidores de nombres sin quitarlo antes deja el dominio sin resolver. Te quedas sin web y sin correo, en todas partes a la vez.
El otro clásico es el correo guardado solo en el ordenador. Si alguien de la oficina tiene la cuenta configurada con POP, su correo antiguo está en su equipo y no en el servidor, así que no hay nada que migrar de él. Conviene saberlo antes, no después.
El orden que seguimos
1. Inventario de lo que hay
Webs, bases de datos, buzones y lo que ocupa cada uno, la versión de PHP, la zona DNS completa y los servicios externos que dependen del dominio. Es la lista con la que se comprueba al final que no falta nada.
2. Copia sin tocar el origen
Todo se copia al hosting nuevo con el viejo funcionando igual que siempre. Hasta el cambio final, tus clientes y tus correos siguen yendo al de siempre.
3. Prueba antes de que nadie lo vea
La web se abre en el servidor nuevo con una dirección provisional y se revisa entera: páginas, formularios, pagos si es una tienda y el panel de administración. Si algo falla por una versión de PHP distinta, aparece aquí y no con los clientes dentro.
4. Baja el TTL de las DNS el día antes
El TTL es el tiempo que el resto de servidores de internet recuerdan la dirección antigua de tu dominio. Si está en un día, el cambio tarda un día en llegar a todos. Bajándolo a unos minutos la víspera, el cambio llega casi enseguida.
5. Primera pasada del correo
Se copian los buzones enteros, con todo el histórico, mientras siguen recibiendo correo en el servidor viejo. Es la pasada larga.
6. Cambio de DNS en un momento tranquilo
Fuera de horas o en el momento que elijas tú. Durante un rato, unas visitas llegan al servidor viejo y otras al nuevo, y por eso los dos tienen que tener la misma web y los dos tienen que seguir recibiendo correo.
7. Segunda pasada del correo
Recoge lo que llegó al servidor viejo mientras el cambio se extendía. Es corta y es la que evita que se pierda ningún mensaje.
8. Comprobación final
Envío y recepción de correo desde fuera, formularios, certificados, tareas programadas y la lista del primer paso, punto por punto. El hosting viejo no se da de baja hasta que tú confirmas que todo va bien.
¿Afecta al posicionamiento en Google?
Si las direcciones de las páginas no cambian, mover la web de servidor no cambia lo que Google ve. Google tiene una guía para este caso, el traslado sin cambio de URL, y lo trata como algo normal. Lo que sí puede notar es la velocidad, para bien si el hosting nuevo es más rápido. Donde se pierde posicionamiento es cuando se aprovecha la mudanza para cambiar direcciones sin redirigir las antiguas, y eso es otro trabajo que se planifica aparte.
Qué tienes que hacer tú
Casi nada. Necesitamos el acceso al panel del hosting actual o, si no hay panel, el FTP y el acceso al correo, más el acceso a donde esté registrado el dominio para cambiar las DNS. Si no tienes esos accesos porque la web te la hizo una agencia que ya no existe, suele poder recuperarse. Quien figura como titular del dominio puede pedírselos al proveedor, y en eso te ayudamos.
Cuánto cuesta cambiarse a Netsis
La migración es gratuita al contratar cualquiera de nuestros planes de alojamiento, y el hosting para WordPress empieza en 12 € al mes + IVA. Traemos la web, la base de datos y el correo, lo probamos todo antes del cambio y el día lo eliges tú. Si la web está infectada, antes de moverla hay que limpiarla, con presupuesto aparte, porque llevarse la infección al servidor nuevo no arregla nada.
Si te lo estás pensando, escríbenos desde el formulario de abajo con dónde tienes la web y el correo ahora. Te decimos cómo lo haríamos y qué plan te encaja. Todo el proceso está en migración gratuita a Netsis.